Guías

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Todo lo que hay detrás de una taza, explicado sin misterio. Son las mismas guías que usamos para formar a nuestro equipo y a los productores con los que trabajamos.

Empezar aquí¿Qué es café de especialidad?La definición corta: café que se puede rastrear hasta una finca, que se cató y obtuvo al menos 80 puntos en la escala de la SCA, y que se pagó a un precio ligado a esa calidad y no a la bolsa de Nueva York. La definición larga es todo lo demás de esta página.Leer la respuesta →Sensorial¿Cómo se lee una taza?El vocabulario que usamos para describir un café: acidez, cuerpo, dulzor, persistencia. Qué significa cada término y cómo se traduce al emblema sensorial que lleva cada bolsa.Ver la guía →Sensorial¿Cómo catar el café?El protocolo de cata paso a paso: fragancia en seco, aroma en húmedo, la costra, el sorbo. Lo mismo que hacemos nosotros para decidir qué lote comprar.Ver la guía →Origen¿De dónde viene tu café?Terruño, altura, variedad y las fincas concretas de donde sale cada lote. Por qué dos cafés de la misma variedad saben distinto según el cerro donde crecieron.Ver la guía →Proceso¿Cómo se produce el café?De la cereza a la taza: corte, despulpado, fermentación, secado. Los doce procesos que trabajamos y qué le hace cada uno al sabor.Ver la guía →Tueste¿Cómo cambia el sabor con el tueste?El mismo grano tostado de cinco maneras distintas. Qué gana y qué pierde una taza conforme el tueste avanza, y por qué no existe un tueste «mejor».Ver la guía →Sensorial¿Por qué cada café tiene su color?Nuestro sistema de emblemas traduce el perfil de cada café a una figura y un color. Aquí está cómo leerlo.Ver la guía →Preparación¿Cómo extraer lo mejor del café?Molienda, proporción, temperatura y tiempo por método. Las recetas que usamos en barra, adaptadas a lo que tienes en casa.Ver por método →

¿Qué es café de especialidad?

El término tiene una definición técnica y una práctica, y conviene conocer las dos.

La técnica. Un café es de especialidad cuando un catador certificado lo evalúa bajo el protocolo de la Specialty Coffee Association y obtiene 80 puntos o más de 100, sin defectos primarios. Por debajo de 80 es café comercial. De 85 en adelante empieza el terreno de lo excepcional, y arriba de 90 se cuentan con los dedos.

La práctica. El puntaje solo es posible si antes pasaron otras cosas: que la cereza se cortara madura y no verde, que la fermentación y el secado se controlaran, que el lote no se mezclara con el de todo el pueblo, y que alguien pagara por esa calidad un precio distinto al de la bolsa de Nueva York. Por eso decimos que la especialidad no es un sello: es una cadena de decisiones, y cada una se puede documentar.

Enrique López, uno de los productores con los que trabajamos, considera que la palabra ya quedó corta y propone café extraordinario para la categoría de arriba. Nos parece justo: cuando el 80 se vuelve el piso, hace falta nombrar el techo.

Si quieres verlo en la taza y no en la teoría, la manera más rápida es catar dos cafés juntos: uno lavado y uno natural, o un mexicano y un etíope.

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