Cómo se lee una taza

Nuestro lenguaje visual

Cómo se lee una taza

El café es una de las bebidas más complejas que existen: en una sola taza conviven decenas de compuestos que se perciben como acidez, dulzor, aroma y textura. Describirlos con palabras siempre deja algo fuera — el lenguaje es ambiguo y cambia entre culturas. Por eso desarrollamos un sistema que traduce cada nota de cata en geometría, color y textura. Lo verás en la etiqueta de cada bolsa y en la ficha de cada café.

▼ INICIO1234CerezaArándano rojoFresaPanelaCacaoJUGOSAJUGOSACENTROPOSGUSTO

Cereza, arándano, panela, cacao — un natural fermentado de Veracruz · ver ficha de Amarena

Acidez

Formas angulares

Triángulos, rombos y estrellas. Los ángulos agudos se perciben como tensión y dirección — igual que la acidez, que estimula el paladar de forma rápida y brillante.

Dulzor

Formas redondeadas

Círculos, óvalos y gotas. Las curvas se leen como suaves y envolventes, igual que el dulzor. Las frutas jugosas son círculos; las maduras, óvalos verticales; la miel y el caramelo, gotas.

Cuerpo

Textura del arco exterior

El cuerpo no es un sabor sino una sensación táctil — lo que en ciencia sensorial se llama mouthfeel. Por eso no se dibuja como nota, sino como la textura del trazo: sedoso, cremoso, jugoso, seco o granulado.

Persistencia

Largo del arco

Cuánto tiempo se queda el sabor después de tragar. Un café corto cierra el arco en un cuarto de vuelta; uno muy persistente lo lleva casi hasta dar la vuelta completa.

La posición de cada figura marca cuándo aparece la nota: se empieza arriba, en el primer sorbo, y se avanza en el sentido del reloj hacia el posgusto. El tamaño marca la intensidad. Nada de esto es decorativo: dos personas que leen el mismo emblema esperan la misma taza.

El sistema se apoya en investigación de correspondencias multisensoriales — Spence (2011), Velasco et al. (2016) sobre formas y sabor; Szczesniak (2002) y Lederman & Klatzky (2009) sobre textura; Pineau et al. (2009) sobre dominancia temporal de sensaciones.